viernes, 21 de marzo de 2014

Día 50. Ecuador y miedos

Hoy es el día 50. 50 días sin vomitar. No tanto el.control sobre la comida. No tengo atracones pero sí sobreingestas así que he vuelto a la medicación. No quiero venirme abajo ni bajar la guardia. Quiero estar bien. Me espera una vida nueva y tengo muchas ilusiones puestas ella, caere muchas veces pero será en otras zanjas. Esta tengo que taponarla para siempre.
Estoy algo cansada, llevo unos días así y creo q es el gluten. El jodido elemento adictivo ese.... Tengo qué conseguir desinflarme un poco...

jueves, 13 de marzo de 2014

Día 42. Una nueva vida

Esto no acaba aquí. Son 42 días y serán 50 y después 100 y después 1000 pero ya no es mi propósito del día el no vomitar. Ni siquiera es mi proyecto del año porque se que la bulimia es enfermedad superada poniendo amor en mi. Nota: tengo que escribir más acerca de mí y mis pensamientos para no descuidar este proyecto.
Pero manteniendo este me siento con fuerzas para acometer otro. Llega el momento de comenzar la nueva etapa de mi vida, ir dejando la medicación para empezar a preparar mi cuerpo para mi nuevo proyecto. Mi maternidad me espera. :-)

sábado, 8 de marzo de 2014

Día 37. Y aquí estamos ya

Ayer leí que no es cierto que sean suficientes 21 días para crear un hábito, que quizás baste para tomar una manzana al día pero no para otras cosas como para salir a correr 30 minutos. Hablaba entonces de 66 días, que a mi sinceramente me siguen pareciendo pocos. Siguen pareciéndome pocos los 100 días de mi amiga porque si bien es cierto que hace 37 días que no vomito, el control sobre la comida no ha cambiado. Tampoco he puesto mucho empeño, dejo que pasen los días y sigo mis reacciones. Me parece que tengo bastante claro que no volveré a vomitar. Ni siquiera puedo pensarlo. He llegado a comer bastante, no compulsivamente, pero si bastante más de lo que considero necesario. Como más del hambre que tengo. De hecho la medicación me quita el hambre considerablemente y yo como sin hambre, sobre todo desde que estoy en mi pueblo. Aquí me cuesta bastante más controlarlo, como mucho emocionalmente y el sentirme bastante llena hace que  el pequeño hueco que sobra quiera llenarlo con algo dulce al final. He leído que la necesidad de dulce es para llenar el vacío de amor... Supongo que es cierto. En mis épocas de enamoramiento era cuando conseguía bajar algo de peso. 
A ese respecto no se muy bien qué ha pasado, es cierto que he bloqueado toda intención de sentir algo por alguien, puede que en parte por querer centrar mi atención en recuperarme de mi enfermedad, puede que porque en realidad me quiera sentir a salvo de embestidas emocionales. No lo se, estoy a gusto en ese sentido, la verdad. Al menos, por primera vez en mi vida, hay una parte de mi que no se hará gelatina dependiendo de la mirada de otra persona y eso es un consuelo. 
Queda poco para los 40 días. Y poco también para el ecuador de los 100...
Me preocupa un poco la urticaria que me está saliendo por todo el cuerpo, porque estoy casi segura que se debe a la medicación y si me la retiran dejaré de tener esta valiosa ayuda para controlar mis atracones.... Respira Karola... Respira...