miércoles, 30 de abril de 2014

Día 90. El inicio de un sueño.

He soñado despierta muchas veces que no tenía este problema. Que los días pasaban sin meter la cabeza en el vater. Que mi vida podía ser "normal". Esto es sólo el principio, lo se, pero es un maravilloso comienzo. Sí he podido llegar hasta aquí, podré hacer cualquier cosa. Incluso subir el Rinjani!! Me siento feliz, apaciblemente feliz. Ahora me tocará quitarme todos los kilos que me trajo está "aventura", pero no importa. Yo soy mucho más importante que esos kilos, mucho más yo, mucho más de todo. Haré un post cuando cumpla los 100, porque tengo que llegar, claro, pero hoy he terminado mi calendario de 90 días y la vida abre camino ante mí. Por fin puedo decir:

Sí, se puede. :-)

lunes, 28 de abril de 2014

Día 89. No puedo dejar de comer :-(

Necesito parar de comer. Necesito parar de comer. Necesito parar de comer. Necesito parar de comer. Necesito parar de comer. Necesito parar de comer. Necesito parar de comer...
Los 3 meses están aquí y los 100 días a la vuelta de la esquina y no dejó de intentar hacer dieta y no dejó de comer todo el día y me siento hinchada y más hinchada y vuelve a ser madrugada y yo no consigo irme a la cama. Tengo que parar.

sábado, 26 de abril de 2014

Día 86. Erase una vez la incertidumbre...

Y cuando tenía más claro que nunca mi nuevo proyecto de vida, vuelven a surgir las dudas. Me plantean de nuevo el traslado y los miedos se apoderado de mi. Las voces de los demás y el ruido mental no me deja descansar. Hoy he visto unas tres películas con la inútil intención de vaciar mi mente. No lo he logrado. Las voces me dan dolor de cabeza...
He comido varias veces a lo largo del día, sin hambre en realidad. Pero tengo que decir que no me ha dado la ansiedad de tantas otras veces en las que no podía parar de comer. Apenas falta una semana para que se cumplan tres meses desde la última vez que vomité. Estoy empezando a pensar que quizás un día pueda llegar a ser normal... Me siguen fastidiando esos kilos de más y tengo que tomar cartas en el asunto con respecto a eso. Es como si no pudiera empezar nada hasta que no desaparezcan esos kilos. Poco a poco Karola. Lo primero: no vomitar. Cumplido. Lo segundo: no atracarme: cumpliendo. Lo tercero: dejar de obsesionarme con mi cuerpo.....
Me voy a dormir. Necesito parar mi cabeza...

lunes, 21 de abril de 2014

Día 81. Tan cerca, tan lejos...

Sólo faltan 9 días para los 90. Apenas 19 para los 100. Eso alienta a no hacerlo. A veces siento deseos de vomitar pero pienso en poner el contador a cero y es tan doloroso qué no lo hago, aunque me sienta más qué hinchada, aunque reviente...
Mi peso aumenta cada día y cada día pienso qué dentro d mi no caben más kilos pero la piel es elástica y cede y cede sin parar.
Hoy he vuelto a tomar topiramato. Necesito que algo me quite las ganas de comer, necesito bajar de peso, necesito empezar a sentirme bien con mi cuerpo. Las 3.30 de la mañana, otra vez... Y yo despierta, comiendo, inflandome. Necesito parar de hacerme esto. Mañana tengo que ir al gimnasio, TENGO QUE HACERLO...

domingo, 20 de abril de 2014

Día 80. La dieta

Anoche me acosté con la firme idea de hacer dieta a partir de hoy. Va a ser cierto que uno tarda 3 meses en olvidarse de la idea de hacer dieta. Lo malo es que mi peso sigue increscento y necesito pararlo. No me siento bien y esa es una de las principales razones por lo que me estoy viniendo abajo estos días. Me gustaría mirarme al espejo y enamorarme de mi cuerpo. Me gustaría sentirme lo suficientemente segura de él como para que me apetezca estar en la cama con un hombre, pero no es así. Anoche pensaba que, si en realidad lo único que me preocupa es tener unos kilos de más, tan sólo tengo que poner remedio y hacer dieta como cualquier persona "normal", aunque en realidad mi relación con la comida no es la de una persona "normal". Hoy me he levantado y he desayunado galletas, integrales, ecológicas y todo eso, aunque galletas. No voy a culparme. En realidad tampoco me apetecía seguir comiendo. Creo que algo ha cambiado en mi desde la constelación. El impulso de comer no es tan irrefrenable como antes. No puedo describir cómo de bien me hace sentir eso. Es como haberme quitado un trailer de encima, así es... 
Otra de las cosas que me perturba estos días es la idea de la pareja. Ha vuelto a mi vida sin yo pedirlo (creo) y me veo enfrentándome a algo a lo que no me apetecía enfrentarme. Hoy he visto la peli: "el diario de Noa". Me he sentido triste como hace tiempo por no tener una amor así. Ya se me ha pasado, la verdad. En parte porque sí que lo he tenido. Puede que no haya durado para siempre, pero en algún momento de mi vida sí me he sentido así. Ahora no, es cierto, pero ahora hay una parte de mi que tengo que cultivar para que eso ocurra.
Supongo que no se trata de pensar en la pareja, de trabajar por la pareja, sino de trabajar para mi, de hacer que mi alma esté tan presente que no haya nunca una razón para que vuelva a tener ganas de depender de otra persona, hombre o mujer. Puede que haya gente que necesite ese apoyo. Está claro que yo no, o al menos no debería. Mi alma es fuerte, es poderosa, es segura de sí misma y es cuando me siento así cuando todo empieza a cobrar sentido, cuando las personas quieren estar conmigo, cuando un hombre se enamora de mí. Cuando ella no está, cuando la alejo, las personas de mi entorno lo perciben, cuando los hombres ven a una mujer asustadiza y dependiente. No puedo creerme que haya gente que no crea en la energía. Está claro que lo mueve todo. Está claro que no importa cuán independiente quiera dar a entender que soy. La otra persona lo percibe. Es capaz de saber que tengo miedo y a nadie le gusta acercarse al miedo. 
Vamos a recapitular:
Hay dos cosas que me preocupan. No es el tema de la pareja, es el tema de mi alma desubicada, la inseguridad que me produce dejarme vencer por ese miedo. A los miedos hay que desterrarlos sin piedad. Lo trabajaré. No pensando en estar con alguien, no íntimamente al menos. Y lo que me de miedo, lo afrontaré. 
La segunda cosa que me preocupa es mi peso y para eso sólo hay un camino. Además del trabajo del alma, es el trabajo del cuerpo. Así que mañana al gimnasio y a hacer dieta. No hay pena, no hay problema. Si como adecuadamente, mi cuerpo volverá a lo que tiene que ser. Pero tengo que hacerlo y ya se que pasaré algo de hambre, sobre todo psicológica, supongo, o el enganche a la adicción, al hábito, pero también se que puedo con eso, lo he hecho otras veces y no es un castigo, es un acto de amor hacia mi.
Esta semana tengo que estar centrada: estudiar, gimnasio, cocinar y meditar en consciencia. Ánimo, Karola. Tu ángel de la guarda te echará una mano, lo has tenido en sueños, así que no tienes nada que temer. Y también te lo han dicho las cartas, tendrás el dinero suficiente, mímate, haz ejercicio y todo irá bien, tu alma es poderosa.
Seguiremos informando...

jueves, 17 de abril de 2014

Día 77. Ninguna batalla se ha ganado mientras quede el último hombre en pie.

Hoy he sentido muchas ganas de vomitar. No voy a decir que ha sido un impulso irrefrenable pero sí ha sido muy fuerte. Pensaba que iba a visitar a un amigo que me gusta, había comido mucho y volvió el remordimiento, la culpa, la necesidad de estar vacía, el complejo por mi cuerpo físico. No me encuentro bien. Necesito bajar de peso, necesito liberarme de esta pesada carga. Me siento triste....

lunes, 14 de abril de 2014

Día 74. Luna llena

Hoy hay una luna preciosa. Hay tanta luz en el cielo que parece de día, a pesar de la hora que es. Hay nubes y se ven blancas y rosas. Miro a la luna y me extasio. Me gustaría estar en ingravidez, flotar para no tener que sentir mi cuerpo, mi peso...
Los días pasan y no consigo volver a hacer deporte, todos los días busco una excusa. Sigo queriendo hacer dieta y eso hace que siga comiendo de más pensando en la restricción posterior. Necesito quitarme esta capa de grasa. No quiero esconderme. No quiero seguir ocultándome detrás de la carne. Quiero que me vean, a la Karola que mola, a la que pelea dentro de este cuerpo. Ni siquiera quiero tener sexo, ni siquiera quiero mostrar mi cuerpo a nadie.
Las nubes han despejado la luna. Ahora apenas la cubre una masa traslúcida. Me siento algo triste, algo decepcionada, algo enfadada conmigo. Ya no es cierto que piense que no voy a superarlo, es sólo que me  desespero porque pasan los días y yo no consigo bajar de peso.
No quiero tomar medicamentos, pero tampoco quiero seguir engordando. Aún no han pasado los 100 días, ni los 3 meses. Aún falta, sólo son 74, ahora me parece que los días pasan lentamente. Aún falta un mes para los 100 días. Sí, ya lo se. Se que tengo que estar orgullosa, pero cuando observo mi cuerpo, sólo siento que no se corresponde con el cuerpo que quiero.
Se acabaron las lamentaciones. Tienes que hacer algo por remediar lo que no te gusta. Así que mañana, Karola, iremos al gim. Y ahora a dormir. Vamos a pedir a la luna llena que nos traiga un fabuloso sueño. Buenas noches.

jueves, 10 de abril de 2014

Día 70. De ayuno

Hace tiempo que dejé la medicación. Me salió una erupción bastante importante y la dejé. Al hacerlo mi apetito se desató un poco, pedí al médico otra cosa y me recetó fluoxetina, el prozac de toda la vida. No lo estoy tomando. No quiero más medicamentos haciendo daño en mi cuerpo. Me doy la oportunidad de hacerlo sola.
Hoy es mi tercer día de ayuno de agua. Quería probar que podía volver a ayunar, quitarme la erupción y conseguir desinflarme un poco. De momento lo llevo bien. Quería hacer más días pero no se sí lo haré, depende como me sienta.
He aprendido a identificar los momentos en los que quiero comer y la causa. No los reprimo de momento, pero sí controlo la ingesta. Sí me apetece atracarme a donuts, compro un paquete de galletas de chocolate, me obliga a masticar más. Me como las galletas lo más despacio qué puedo y ya está. Creo que cada vez necesito sentirme menos "llena" físicamente. Y creo que eso es bueno.
Hace unos días hice una constelación familiar para averiguar de donde venía mi adicción. Es pronto parque saber el resultado, pero lo cierto es que ha bajado mucho mis ganas de comer cuando me siento mal por lo que sea.
Por primera vez en más de 20 años de trastorno, tengo la esperanza de que puedo curarme. No puedo explicar como me hace sentir eso, no es alegría o euforia, es más bien una enooorme paz. El que no lo ha vivido, jamás podrá ni tan siquiera imaginarlo.
Gracias al universo por haber puesto en mi vida a Patricia. El trabajo espiritual realizado con ella me ha hecho crecer exponencialmente en estos dos meses.

miércoles, 2 de abril de 2014

Día 62. Ya "casi" no me acuerdo de contarlos...

Hacía un par de días que no marcaba en mi calendario los días que llevo sin vomitar. He terminado el segundo bloque de 30 y he empezado el tercero. Me he puesto a llorar sin poder contenerlo. Me apetece contárselo a todo el mundo, gritarlo. Sigo llorando y se que no tengo que bajar la guardia porque el fin de semana me sentía hinchada y quería que desapareciera esa sensación. Me he dado cuenta que si dejo al cuerpo hacer su trabajo la hinchazón baja y vuelvo a sentirme yo.
Vaya... no puedo parar de llorar...