domingo, 20 de abril de 2014

Día 80. La dieta

Anoche me acosté con la firme idea de hacer dieta a partir de hoy. Va a ser cierto que uno tarda 3 meses en olvidarse de la idea de hacer dieta. Lo malo es que mi peso sigue increscento y necesito pararlo. No me siento bien y esa es una de las principales razones por lo que me estoy viniendo abajo estos días. Me gustaría mirarme al espejo y enamorarme de mi cuerpo. Me gustaría sentirme lo suficientemente segura de él como para que me apetezca estar en la cama con un hombre, pero no es así. Anoche pensaba que, si en realidad lo único que me preocupa es tener unos kilos de más, tan sólo tengo que poner remedio y hacer dieta como cualquier persona "normal", aunque en realidad mi relación con la comida no es la de una persona "normal". Hoy me he levantado y he desayunado galletas, integrales, ecológicas y todo eso, aunque galletas. No voy a culparme. En realidad tampoco me apetecía seguir comiendo. Creo que algo ha cambiado en mi desde la constelación. El impulso de comer no es tan irrefrenable como antes. No puedo describir cómo de bien me hace sentir eso. Es como haberme quitado un trailer de encima, así es... 
Otra de las cosas que me perturba estos días es la idea de la pareja. Ha vuelto a mi vida sin yo pedirlo (creo) y me veo enfrentándome a algo a lo que no me apetecía enfrentarme. Hoy he visto la peli: "el diario de Noa". Me he sentido triste como hace tiempo por no tener una amor así. Ya se me ha pasado, la verdad. En parte porque sí que lo he tenido. Puede que no haya durado para siempre, pero en algún momento de mi vida sí me he sentido así. Ahora no, es cierto, pero ahora hay una parte de mi que tengo que cultivar para que eso ocurra.
Supongo que no se trata de pensar en la pareja, de trabajar por la pareja, sino de trabajar para mi, de hacer que mi alma esté tan presente que no haya nunca una razón para que vuelva a tener ganas de depender de otra persona, hombre o mujer. Puede que haya gente que necesite ese apoyo. Está claro que yo no, o al menos no debería. Mi alma es fuerte, es poderosa, es segura de sí misma y es cuando me siento así cuando todo empieza a cobrar sentido, cuando las personas quieren estar conmigo, cuando un hombre se enamora de mí. Cuando ella no está, cuando la alejo, las personas de mi entorno lo perciben, cuando los hombres ven a una mujer asustadiza y dependiente. No puedo creerme que haya gente que no crea en la energía. Está claro que lo mueve todo. Está claro que no importa cuán independiente quiera dar a entender que soy. La otra persona lo percibe. Es capaz de saber que tengo miedo y a nadie le gusta acercarse al miedo. 
Vamos a recapitular:
Hay dos cosas que me preocupan. No es el tema de la pareja, es el tema de mi alma desubicada, la inseguridad que me produce dejarme vencer por ese miedo. A los miedos hay que desterrarlos sin piedad. Lo trabajaré. No pensando en estar con alguien, no íntimamente al menos. Y lo que me de miedo, lo afrontaré. 
La segunda cosa que me preocupa es mi peso y para eso sólo hay un camino. Además del trabajo del alma, es el trabajo del cuerpo. Así que mañana al gimnasio y a hacer dieta. No hay pena, no hay problema. Si como adecuadamente, mi cuerpo volverá a lo que tiene que ser. Pero tengo que hacerlo y ya se que pasaré algo de hambre, sobre todo psicológica, supongo, o el enganche a la adicción, al hábito, pero también se que puedo con eso, lo he hecho otras veces y no es un castigo, es un acto de amor hacia mi.
Esta semana tengo que estar centrada: estudiar, gimnasio, cocinar y meditar en consciencia. Ánimo, Karola. Tu ángel de la guarda te echará una mano, lo has tenido en sueños, así que no tienes nada que temer. Y también te lo han dicho las cartas, tendrás el dinero suficiente, mímate, haz ejercicio y todo irá bien, tu alma es poderosa.
Seguiremos informando...

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