lunes, 17 de febrero de 2014

Día 18.

Estoy pensando más en la comida estos días. Evidentemente puede tener mucho qué ver con el hecho de que sigo intentando hacer dieta, aunque diga que no. Leí qué se tardan 3 meses en dejar de estar a dieta aunque a veces pienso que nunca dejare de estarlo. Hoy han vuelto a pasarme: 63,3. 2 semanas de machaque de gimnasio y los errores de siempre. ¿Por qué? Mentalmente he empezado a hacer cuentas. Debería perder diez kilos. Estuve tan cerca. ¿Por qué la cagué? Cuando vuelva de la boda empezaré la dieta, sin excesos, me daré 3 meses o 4 meses, no es tanto, 10 kilos en 3 meses... He vuelto a sentirme triste. Un gimnasio debería ser un sitio donde de mimo para el cuerpo, donde se le amaran, no donde se le castigara. Me he sentido tremendamente triste y cansada porque mi cuerpo trabaja para mi. El hace lo que yo le pido, responde a mi ser. Entonces, qué quiero de él? Qué espero? Qué absurda iniciativa pretendo qué tome si lo cierto es qué está totalmente a mi servicio?

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