Hoy por primera vez no he terminado el paquete de patatas fritas. Y tampoco he comido hasta super llenarme. Cuando el ser humano tiene un para qué, no importa nada más...
He retomado el gimnasio. Si lo mantengo 30 días, después sólo habrá que seguir la inercia. Hoy también me he levantado temprano. Las ilusiones por mi proyecto me han hecho salir de la cama y ponerme a trabajar. El cuerpo físico sólo necesita un poquito de ayuda. El mental, estímulo. El emocional, ilusión y el espiritual, esperanza. La vida se abre camino en la oscuridad... :-)
sábado, 3 de mayo de 2014
Día 93. Cuando el ser humano tiene un para qué, puede atravesar cualquier cómo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario