miércoles, 28 de mayo de 2014

118. La sonrisa de hoy

El golpe que recibí hace ya más de 4 meses fue muy fuerte. Después de 11 años y medio con esta enfermedad, me vi de repente sumida en la más profunda oscuridad. La continuidad de los atracones y vómitos llegó a ser insoportable. Tanto, que tuve que pedir la baja laboral y hundirme en el fango hasta que me cubriera totalmente y desde ahí empezar a salir. Hace unos días que ya no duermo 10 u 11 horas diarias. Mi cuerpo empieza a recuperarse y quiere actividad. Duerme 6 o 7 horas y continúa el día sin pedirme tanto descanso. 
Hoy es un gran día. He visto a mi ex, después de casi año y medio. Conducía pensando en pararme a comprar para hacerme una ensalada, tenía hambre. Hace unos meses, el encuentro de hoy me hubiera tirado de cabeza al atracón. Pero hoy, me cortó la respiración y me quitó las ganas de comer. Una única vez en mi vida me había ocurrido eso, y fue cuando murió mi madre. Mi cabeza hoy no se ha ido a la comida. Hoy he respirado y he seguido adelante. No puedo imaginar mayor logro que ese para mi. Hoy es un gran día. Dentro de 2 semanas estreno vida y la que dejo quedará con todas las llaves echadas, para que ninguna rendija de ninguna puerta mal cerrada arruine un fantástico futuro aun por escribir. Estoy ilusionada, estoy feliz. La vida se construye a cada paso y yo he aprendido la paciencia de dar pasitos pequeños, de manera constante y no parar. Seguimos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario