lunes, 23 de diciembre de 2013

A veces la vida es una muerte lenta

Por mi cabeza ha pasado la idea del suicidio, por supuesto. No hay deprimido que se precie que no lo haya contemplado. La vida se hace tan cuesta arriba q es como morir despacio. Una penosa muerte en vida que te consume cada día. A veces imagino q por una vez la vida me lo pone fácil y tengo un accidente de coche, así no iré al infierno de los suicidas, así no acumularé mal karma, no sea q la próxima vida sea aún peor q esta. Otras veces, cuando tomo alguna pastilla para dormir, fantaseo con la idea de no despertar nunca y esa idea me produce un gran alivio. Me gustaría dormir y dormir, caer en un profundo sueño y despertar cuando todo haya pasado, cuando ya sea yo, cuando haya dejado de ser el despojo de persona q a veces me siento. Analizo mis sentimientos intentando averiguar que fue de mí, en que momento me perdí... Ojalá consiguiera averiguar qué se torció en el camino... Ojalá no sea verdad que el fantasma de la comida va a perseguirme siempre. Ojalá un día mire hacia atrás y recuerde en la lejanía q una vez padecí bulimia, ojalá crea q fue un sueño, una pesadilla lejana como siempre desee que fuera. Mi vida ha cambiado, ahora es real, lo he reconocido y es una realidad. Ya no puedo fingir q soy algo q no soy y que nunca fui. Dime, dios, ¿qué será ahora de mí?

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