jueves, 16 de enero de 2014

Día 1. Levantarse, una y otra vez

Dentro de 100 días es mi cumpleaños. Cumpliré la friolera de 39 años, 24 sufriendo por la comida, 11 encadenada a la bulimia, la mitad de una vida, casi toda la mía. Sufrimiento, depresión, caer, arañar para volver a levantarse, andar por sendero recto, volver a resbalar, caer, levantarse de nuevo, una y otra vez. 
Sigue pasando por mi cabeza la idea de la muerte, no quiero suicidarme por el miedo al karma, por no tener que vivir otra vida más dura aún que esta pero a veces sí que fantaseo con la idea de morir, morir joven para no llevar una vida de dolor como la que llevo, una inestabilidad emocional que me tambalea a cada paso que doy. 
Estoy sola, como siempre, o quizás aún más sola, porque he dejado de llamar la atención de los demás y cuando dices que no tres veces, dejan de llamarte, así ha sido siempre.
Se lo conté a mi familia pensando que podría contar con ellos pero no puedo, una vez más tendré que hacerlo sola. Espero que mi próxima vida sea realmente buena y que merezca todo el dolor que estoy padeciendo en esta. 
Estoy enfadada, con todos, por no empatizar conmigo, por decir que van a ayudarme y no hacerlo. Ya se que aguantar un día y otro a una persona deprimida no es tarea fácil pero es que yo creo que ni siquiera lo han intentado. O, al menos, claro, no como yo lo haría.
No tengo pareja, no tengo hijos y mi familia sólo piensa que hay una boda por delante y que no puedo estar mal para entonces. ¿Soy yo la egoísta? ¿Son ellos? Puede que me enfade con ellos por no enfadarme conmigo misma, puede. O puede que tenga yo razón y por una vez sea justo pensar en mi misma, no en los demás, no en nadie más, sólo en mí. No se, no quiero pensar más. 
Dentro de 100 días cumpliré años. Empecé mi día de hoy ayunando, como siempre después de un episodio. Al llegar a casa he comido, he comido casi toda la tarde con el único propósito en la mente de no vomitar. No lo he hecho... aun, porque no ha acabado el día. Mañana volveré a intentarlo con los licuados, otra vez, un día cada vez, levantarme siempre, hasta que funcione, hasta que lo consiga. 
Iré a esa boda, e iré estupenda pero esta será la última vez que haga algo por ellos. A partir de ahora, voy a pensar sólo en mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario