sábado, 4 de enero de 2014

Día 6. Regla de oro: dejar siempre comida en el plato

Hace un par de días, mientras tomaba una manzanilla veía como una chica dejaba tostada y media en su plato. Nunca he podido hacer eso, siempre tengo que dejar el plato vacío. Lo oculto tras la excusa de que no me gusta tirar comida.
Me he propuesto dejar siempre algo en el plato y en el vaso, aunque sea un dedito de infusión. Así lo convertiré en un hábito y dejaré de comer cuando me sienta llena. Quizás eso me haga servirme raciones más pequeñas. No tengo qué tirar nada, sólo dejarlo para después.
Lo he empezado a poner en práctica aunque no lo cumplo siempre, a veces se me olvida y me lo termino. Me pasa cuando como distraidamente, hablando o viendo la tele, lo que me hace reflexionar una vez más sobre la importancia de alimentarse conscientemente y dedicar a alimentarse el tiempo qué necesito.
Anoche cene más de la cuenta y por unos instantes sentí la impulsión de vomitar. Después me repetí que no pasaba nada, me decía que había sido una alimentación equilibrada y ligera al fin y al cabo y que antes de dormir ya estaría bien, como así fue. Esta mañana sólo desayuné un vaso de leche de alpiste y compensé. Y así será, hasta que se convierta en un hábito y sea, simplemente, fácil.

No hay comentarios:

Publicar un comentario