Hoy quedé a comer con un amigo al que adoro. Es un chico que me encanta y que me gustaría que fuera algo más que un amigo, pero bueno, el no piensa lo mismo.
Me contó que había conocido a una chica que le hace tilín y en ese preciso instante mi mente se fue a galletas, chuches, atracón. Respiré, sonreí y pensé: No! No te volverás a hacer daño. No te lo mereces. ¿Por qué? ¿Porque el no te mire con los ojos que tu quieres? ¿Y qué? Te mira con los maravillosos ojos que tiene y eso es maravilloso.
Anotar:
La inseguridad me hace querer comer. No sentirme deseada como yo quisiera me hace querer comer. VALORARME me hace desechar esa idea.
Bien por ti, Karola. Un pasito más! :-)
No hay comentarios:
Publicar un comentario